miércoles, 30 de septiembre de 2009

el neurotransmisor faltante

nació hace tanto tiempo, cuando no se hacía a los recién nacidos tests de tanta cosa...
Cuando se dió cuenta de que había muchas cosas que no lograba siquiera empezar, o intentar, tan extrañas aparecían frente a sus posibilidades, fue desarrollando ese algo que todos los nacidos como ella desarrollan: un órgano adicional, de soporte, auxiliar...fue formando su neurosis poquito a poco, a veces parecía un pequeño adorno, otras una malformación, pero en fin, hasta que no se transformó en dolores de cabeza insoportables, en crisis de pánico, en colon irritable, no fue tanto problema...un día tuvo nombre, neurosis de carácter, y siguió caminando, con su escasa dosis de ese preciso neurotransmisor circulando por sus neuronas que a veces lograban interconectarse y otras no, y llegó la vejez, y con ella se fue secando también la pequeña cantidad del neurotransmisor aquel, y olvidó nombres y números, no los verbos, pero sí a veces los sustantivos, y se fue evaporando , se convirtió en un fluido más o menos denso según la condensación de su carencia...quien sabe, algún día como una gasa quede meciéndose en la fuerza de un viento patagón...