jueves, 3 de diciembre de 2009

Hoy son los perros...

Escucho que se ha pensado matar a los perros vagos de Santiago. Son muchos, es peligroso, giran palabras en torno a la idea que ,parece ser, ya ha llegado a ser discutida en el Congreso. Y yo giro, impresionada, aterrada, escuchando el rumor de la brutalidad que se va acercando...Pienso en los niños, imagen primera y amada. El mensaje que se les entrega es: "estos seres - inferiores- nos causan problemas, por lo tanto, los eliminamos. Ellos no saben argumentar para defenderse, no tienen nada que decir a su favor. Los recogemos, los matamos, y mañana nuestra ciudad estará limpia y tranquila."
Hoy son los perros... ¿y mañana? Los viejos, los minusválidos, los extranjeros, los diferentes, los que por alguna razón perturben nuestra visión de sociedad limpia...?
Es el primer paso hacia un régimen totalitario, excluyente, discriminatorio. Ayer tan solo pudimos ver "Apocalypse",un excelente reportaje francés sobre los espantos de lo que llamamos "Segunda Guerra": los campos de exterminio, el devarío de un grupo de seres enfermos que tuvieron en sus manos las vidas y el destino de millones de "otros"...Todos llevamos en el alma las marcas de ese atentado a la Naturaleza y a la Humanidad...¿no es el momento de parar, de respetar la Vida, partiendo por la de los más indefensos, los que no tienen palabra, o al menos no las mismas con que nosotros expresamos el amor, el asombro, pero también la mentira y el fraude?
Sería posible organizar una campaña masiva de esterilización , vacunación y adopción de perros. Sería tal vez menos costoso que el veneno y la cremación. Y los niños recibirían un mensaje distinto: No debe haber perros en la calle sin alguien que los lleve. Todo ser vivo debe tener un hogar donde se le cuide y se le quiera.
¿Estaremos demasiado lejos, aún, de asumir el Espíritu que nos habita?
Ahora me voy a la manifestación contra la matanza de perros.